En su campaña presidencial de 2024, Donald Trump prometió a los votantes que pondría fin a las guerras, no que las empezaría. El año pasado, en cambio, ordenó ataques militares en siete países. Ahora, ha ordenado un nuevo ataque contra la República Islámica de Irán, en cooperación con Israel. (New York Times, 2026)
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques militares contra Irán en una operación conocida como Epic Fury, marcando una de las escaladas geopolíticas más importantes de los últimos años. El conflicto ha reconfigurado la seguridad regional y ya está impactando los mercados energéticos globales.
Estas son 4 puntos para entender qué está pasando.
1. Operación Epic Fury
La escalada comenzó con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra objetivos militares iraníes. Durante los primeros bombardeos murió el líder supremo iraní Ali Jamenei, un hecho que transformó la tensión histórica entre ambos países en un conflicto directo.
2. Una tensión que llevaba años creciendo
Las relaciones entre Washington y Teherán ya estaban deterioradas por el programa nuclear iraní y el desarrollo de misiles balísticos. La ofensiva del 28 de febrero marcó un punto de inflexión que ahora involucra a múltiples actores regionales y eleva el riesgo de una guerra más amplia.
3. El Estrecho de Ormuz: el punto crítico del conflicto
Más allá del enfrentamiento militar, el conflicto tiene una dimensión económica clave: el Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Cualquier amenaza al tránsito marítimo en esta zona genera impacto inmediato en los mercados energéticos y en los costos logísticos globales.
4. ¿Hacia dónde puede escalar el conflicto?
La respuesta internacional ha sido dividida. Mientras algunos aliados de Estados Unidos justifican los ataques como una forma de contener el programa nuclear iraní, otros gobiernos advierten que la escalada podría provocar una crisis regional con consecuencias económicas y humanitarias.
El impacto inmediato en los mercados
La incertidumbre geopolítica ya se refleja en el mercado energético. El 10 de marzo de 2026, los precios del petróleo registraron movimientos bruscos:
- WTI: alrededor de $88 por barril
- Brent: cerca de $92 por barril, tras caer más de 6 % en un solo día.
¿Dónde queda América Latina?
Aunque el enfrentamiento ocurre en Medio Oriente, América Latina no está al margen de sus efectos. La región depende en gran medida de la estabilidad del mercado energético global. Cuando las tensiones en el Estrecho de Ormuz afectan el suministro de petróleo, los impactos se trasladan rápidamente a los precios de combustibles, transporte y logística en todo el mundo. Para economías latinoamericanas altamente integradas al comercio internacional, esto puede traducirse en mayores costos de importación, presión inflacionaria y volatilidad en los mercados financieros. Desde el precio del petróleo hasta la estabilidad de los mercados, las decisiones políticas pueden cambiar el rumbo del sistema internacional en cuestión de días.
¿Crees que este conflicto escalará o que veremos una desescalada en los próximos meses? Sí te gustó este artículo, síguenos en linkedin.