Por Luz María de la Mora, Subsecretaria de Comercio Exterior

Derivado de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) hace 27 años, nuestro país ha construido una relación comercial sólida y profunda con los Estados Unidos. Ésta ha permitido establecer una integración productiva regional profunda, dinámica y competitiva.

Esta integración ha sido posible gracias a la apertura comercial de nuestro país, que se ha fortalecido con la entrada en vigor el 1 de julio de 2020 del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. El T-MEC, además de mantener la eliminación de aranceles, incluye disciplinas innovadoras que fortalecen y profundizan nuestro intercambio comercial, que nos llevará a la integración de una economía digital norteamericana y nos fortalece para hacer frente a los retos de la economía del siglo XXI.

Hoy, México se ha vuelto a colocar como el principal socio comercial de Estados Unidos según datos de la Oficina del Censo del vecino país, correspondientes al primer trimestre de 2021. En este periodo, nuestro comercio bilateral ascendió a 153 mil 906 millones de dólares, lo que significó 14.8 por ciento del intercambio de bienes de Estados Unidos con el mundo seguido de Canadá (14.5 por ciento), China (14.3 por ciento), Japón (4.4 por ciento) y Alemania (3.8 por ciento). México es hoy el segundo mercado para las exportaciones de Estados Unidos, después de Canadá, y el segundo proveedor de sus importaciones, después de China.

En enero de 2019, México superó por primera vez a Canadá y China para convertirse en el principal socio comercial de Estados Unidos. México logró mantener este liderazgo durante 2019 y hasta el tercer trimestre de 2020, ya que en octubre China se colocó como el principal socio comercial de nuestro vecino al norte. Sin embargo, en 2021 México y Estados Unidos retomamos el dinamismo de la relación comercial, gracias a la campaña de vacunación contra el Covid-19 en Estados Unidos, que ha permitido reabrir diversas actividades; el plan de reactivación económica del presidente Biden, que ha impulsado el consumo en ese país; y la decisión de EU de apoyar la relocalización de ciertas cadenas de valor hacia América del Norte.

Nuestra posición como el principal socio comercial de Estados Unidos es un reflejo de la profunda integración productiva entre nuestras economías, que han construido cadenas de suministro regionales especializadas en sectores de alta complejidad como el automotor, aeroespacial, eléctrico-electrónico o dispositivos médicos, por mencionar algunos.

Hoy, México y Estados Unidos producimos de manera conjunta para competir globalmente. Mientras Estados Unidos nos exporta combustibles refinados, autopartes, circuitos integrados, computadoras, gas y motores, desde México les vendemos automóviles, computadoras, camiones, autopartes y televisiones, por mencionar sólo algunos productos. Ello ha llevado a que nuestro comercio de bienes se haya multiplicado 6.7 veces entre 1993 y 2020, cuando ascendió a 526 mil 487 millones de dólares, lo que representa un millón de dólares por minuto.

Esta integración productiva también se refleja en el sector agropecuario cuyo comercio bilateral continúa siendo una de las grandes historias de éxito del TLCAN y ahora del T-MEC. Durante 2020 el intercambio de productos de este sector ascendió a 51 mil 300 millones de dólares, valor equivalente a más de 140 millones de dólares diarios.

Los datos de comercio que nos ofrece la Oficina del Censo de los Estados Unidos, reflejan el dinamismo de una relación comercial, económica y de producción conjunta en donde México y Estados Unidos nos hemos consolidado como aliados y socios estratégicos. Nos corresponde seguir trabajando para consolidar lo alcanzado y seguir construyendo economías más sólidas e incluyentes.

Fuente: www.elfinanciero.com.mx

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